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Entrevista a la reconocida psicóloga infantil española, Laura Perales

"Vivimos en un mundo con exigencias sociales que no permiten criar" Nayarit Frontado López.- Laura Perales Bermejo , ...

martes, 13 de octubre de 2015

Entrevista a la psicóloga Hilda Hernández

Conoce a qué se le denomina Transtorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Nayarit Frontado López.-

Con muchísima frecuencia escuchamos afirmaciones con absoluta ligereza acerca de la hiperactividad de algún niño, como si se tratara de una enfermedad efectivamente diagnosticada y no de una etapa de desarrollo en la que los peques pueden presentar conductas “enérgicas” siendo algo totalmente normal (incluso un signo de salud).
Por ello, acá les dejo una entrevista realizada a la psicóloga venezolana Hilda Hernández, quien nos habla del TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) y cómo distinguirlo de un comportamiento temporal enmarcado en una particular etapa evolutiva del niño.       

¿Qué es exactamente el TDAH?
Es un trastorno que se caracteriza por dificultades para mantener la atención, hiperactividad e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos, se inicia en la infancia, y su origen se debe a factores principalmente genéticos y ambientales.
Es más frecuente en niños que en niñas (de cada dos niños con TDAH, hay una niña que presenta el trastorno), se establecen tres subtipos del TDAH, que son: con predominio del déficit de atención, con predominio de la impulsividad-hiperactividad y combinado (con síntomas de los dos anteriores).

¿Cómo se diagnostica?
Lo principal es la entrevista con los padres, quienes deben aportar toda la información necesaria (desde el embarazo hasta la actualidad), así como las referencias que puedan dar en el colegio y por supuesto es de gran importancia la observación que se haga del paciente en la consulta, donde se pueden determinar ciertos comportamientos a simple vista y aplicar test psicológicos que sirvan de apoyo para confirmar el diagnóstico.
Debe existir un trabajo multidisciplinario, donde el psicólogo complemente su labor con una evaluación neurológica y psicopedagógica, además se debe realizar un diagnóstico diferencial para  verificar que el niño no este presentando otro trastorno o problema conductual.

¿Qué "síntomas" pueden hacer presumir a padres, maestros y allegados de que un niño puede tener TDAH?
Los padres y maestros pueden sospechar de que el niño tenga TDAH cuando observen algunos indicadores, como:
• Al niño le cuesta permanecer sentado y cuando lo hace, cambia de postura, mueve los pies y las manos constantemente.
• Corren o saltan excesivamente en situaciones inapropiadas, interrumpen o toman cosas que no deben.
• Hablan y se mueven en exceso.
• Son impacientes y les cuesta esperar su turno.
• Se resisten a la disciplina y no miden las consecuencias de sus actos.
• Suelen realizar actos que implican peligro.
• Baja tolerancia a la frustración.
• Tienen dificultades para mantener la atención en tareas o en el juego.
• No parecen escuchar cuando se les dirige la palabra.
• Se distraen con facilidad; suelen dejar lo que están haciendo para atender a ruidos o hechos triviales.
• Les cuesta seguir instrucciones u órdenes y no finalizan sus tareas.
• Pierden con frecuencia los elementos necesarios para sus tareas o actividades (lápices, cuadernos, juguetes, etc.).
• No prestan atención a los detalles.

¿Qué diferencias/similitudes pueden señalarse entre conductas propias de la edad y los síntomas del TDAH?
Estos comportamientos pueden presentarse en la mayoría de los niños; con la diferencia de que en los niños que no tienen el trastorno, estos síntomas se presentan circunstancialmente por algún problema o cambio en el área familiar o escolar, por lo que tienden a disminuir a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo; un niño puede estar distraído o inquieto porque ha presenciado discusiones entre sus padres, o no obedece porque se encuentra en la etapa de los dos años (lo cual es normal a esas edad).
Por lo tanto, al momento de distinguir entre un niño con TDAH y un niño sin TDAH, es importante tener en cuenta la cantidad e intensidad de los síntomas y su permanencia en el tiempo y en diferentes situaciones. Es importante considerar que en los casos de TDAH, los síntomas son:
• Más intensos de lo que se espera
• Se manifiestan en más de un lugar (colegio, casa, parque, etc.)
• Suelen prolongarse por más de seis meses.

¿Cuáles son los tipos de tratamiento?
El tratamiento no debe ser estándar, sino por el contrario, debe ser individualizado y adaptado a cada paciente, valorando siempre la intensidad de los síntomas, el contexto familiar, escolar, y social y otros posibles trastornos asociados.
El tratamiento debe ser simultáneamente, a nivel psicológico, psicopedagógico y farmacológico, este último debe ser incluido solo en casos que lo requieran, tomando en cuenta la edad del paciente, la gravedad de los síntomas, la repercusión del trastorno en la vida cotidiana del niño y la preferencia de la familia.
En estos casos el rol del psicólogo está dirigido a ofrecer las recomendaciones e indicaciones necesarias a los padres y maestros, además de proporcionarle la información necesaria sobre el trastorno para que puedan abordarlo de la mejor forma, y por otra parte con el trabajo realizado con el niño se busca que aprenda a controlarse, que identifique sus acciones inapropiadas, que mejore la forma en que se relaciona con el otro y que mejore su autoestima.

¿Es una condición que se cura o puede afectar incluso en la adultez?
El pronóstico depende de diversos elementos, tales como la gravedad de los síntomas, los trastornos que puedan existir en paralelo con el TDAH, de qué tan temprano se realice el diagnóstico y de lo adecuado del tratamiento que se aplique, así como la participación de la familia y personas cercanas.
Se conoce que más del 80% de los niños que han sido diagnosticados con TDAH en la edad escolar, continuarán presentando el trastorno en la adolescencia y entre el 30 y el 65% lo presentará también en la vida adulta.
Tomando en cuenta que los síntomas van cambiando a medida que el niño avanza en edad, por ejemplo, en la adolescencia pueden aparecer conductas agresivas o desafiantes, presentar baja autoestima y depresión.

¿Qué factores (genéticos, ambientales, etc.) están asociados a la aparición de esta patología?
El origen del TDAH está relacionado con factores genéticos y diversos acontecimientos que se producen durante el embarazo o en torno al nacimiento del niño, por lo que se puede afirmar que el TDAH es altamente hereditario y que está más relacionado con la genética que con el entorno.
Dentro de los elementos más influyentes se puede mencionar:
 • Causa genética: aquellos niños cuyo padre o madre hayan sufrido TDAH tienen un 75% de probabilidades de padecer este trastorno.
• Bajo peso al nacer: multiplica por tres el riesgo de padecer TDAH.
• Que la madre fume durante el embarazo: multiplica el riesgo por tres.
• Que la madre beba alcohol: multiplica el riesgo por 2,8.
En segunda instancia podrían tener cierta responsabilidad los factores psicosociales, por ejemplo; ambientes de pobreza, mala alimentación, problemas familiares o un medio escolar desorganizado o muy desestructurado.

¿En qué etapa o momento de la infancia puede ser diagnosticado el TDAH?
No hay una edad ideal como tal para diagnosticar el TDAH, pero normalmente lo niños son referidos al psicólogo cuando inician la escolaridad (6 años), ya que se evidencian con mayor claridad los síntomas relacionados con la adaptación escolar y que forman parte del trastorno, además de que en edades inferiores es difícil determinar si los síntomas son inherentes al trastornos o son propios de la etapa evolutiva.

¿Qué tipo de "acompañamiento" debe tener un niño con TDAH de parte de padres, familiares, maestros y especialistas?
Es fundamental que tanto padres como maestros se informen sobre el TDAH y trabajen en conjunto con el especialista, el cual debe ofrecer un tratamiento adecuado y adaptado al paciente, además de diseñar  las herramientas y recomendaciones para los padres y maestros, quienes a su vez deben aplicarlas para obtener mayores resultados positivos. Todos deben mantenerse en un rol activo, colaborador y paciente, con la disposición de prestar el apoyo y la colaboración al niño.

¿Qué especialista hace el diagnóstico y por qué?
Los únicos especialistas que pueden realizar este tipo de diagnóstico son los psiquiatras de niños y adolescentes, los neurólogos, los pediatras y los psicólogos clínicos, porque en base a sus estudios tienen el conocimiento y la capacidad de identificar los síntomas propios del TDAH, y de diferenciarlos de otro tipo de trastorno.

¿Cómo puede afectar a un niño este trastorno si no es diagnosticado ni tratado a tiempo?
Lo ideal es que el TDAH sea diagnosticado a tiempo, de lo contrario el niño podría presentar fracaso o desmotivación escolar, ansiedad, trastornos de conducta y dificultades en el desarrollo social y emocional.  Además que por desconocimiento de la causa del problema, el niño podría recibir un trato hostil de sus padres, maestros y allegados.

La otra cara de la moneda
La especialista finalmente resaltó que en todos los pacientes con TDAH, tanto niños como adultos, se deben tomar en cuenta los aspectos positivos, e incluso ser resaltados en consulta, como ejemplo de algunas de esas virtudes mencionó:
•Al tener una gran energía, muchos se destacan en el deporte y actividades físicas.
•En ocasiones se fatigan menos realizando las mismas actividades que otros niños de su misma edad.
•Pueden llevar a cabo varias actividades simultáneamente, siempre y cuando se motiven.
•Siempre suelen estar haciendo algo porque no toleran el aburrimiento.
•Muchos niños con TDAH presentan un nivel alto de imaginación y fantasía. Al pasar su pensamiento de un estímulo a otro y su alto grado de fantasía, puede que realicen conexiones entre temas que a otros no se les ocurre relacionar.
•En ocasiones presentan una tormenta de ideas constante de manera espontánea y natural sobre algunos temas que le gustan mucho.
•Suelen tener facilidad para desarrollar actividades creativas.

Psic. Hilda Hernández
Psicología Clínica Infantojuvenil. Orientación familiar y social. Evaluación psicológica, diagnóstico y abordaje psicoterapéutico. Administradora de la cuenta en Instagram @psicoinfantilvenezuela

Correo: psicoinfantilvenezuela@gmail.com

martes, 6 de octubre de 2015

El desayuno y la lonchera de los peques

Nayarit Frontado López.- 

A propósito de la vuelta a clases, consultamos con Mariángel Paolini, administradora de la conocida cuenta @cocinasegura sobre el tema del desayuno y la merienda escolar. Acá les dejo la entrevista que gentilmente nos respondió.



¿Qué importancia tiene el desayuno para los niños en edad preescolar y en qué se diferencia de la merienda escolar?
El desayuno es la comida más importante del día, entre otras cosas por tratarse de la primera comida luego de un ayuno que en muchos casos se extiende entre 8 y 10 horas (que corresponden a las horas de sueño del niño). Al omitir el desayuno se desencadenan respuestas orgánicas para "resolver" la ausencia de energía. En contraste, la merienda es una recarga de energía de media mañana y bajo ningún concepto debe sustituir el desayuno.

¿Todos los niños (salvo los de régimen alimenticio especial) pueden regirse por los mismos tips de alimentación o se debe personalizar desayuno/merienda según también el paladar de cada niño?
Lo ideal es ajustar el plan de alimentación a los requerimientos orgánicos de cada niño. Cada organismo responde de manera distinta a ciertos alimentos por lo que si se quiere explorar un poco más allá de los que se maneja comúnmente a través de los tabuladores nutricionales, vale la pena consultar a un especialista que nos oriente.

¿Cómo se pueden incorporar alimentos nuevos y/o poco atractivos en niños que son quisquillosos a la hora de comer?
Cuando se etiqueta a un niño como "quisquilloso" para comer, vale la pena explorar que hay detrás de ese comportamiento que genera incomodidad a los padres. Un niño puede parecer "melindroso" para comer simplemente porque no come en el tiempo que papi o mami quiere, o no come lo que se le coloca en el plato...pero cuantas veces nos detenemos a explorar qué es lo que le genera aversión? hay que tener en cuenta que los niños tienen el sentido del gusto mucho más sensible que los adultos y cualquier cambio en la forma, textura o sabor (aun por sencillo e imperceptible que parezca) es un elemento nuevo y desconocido para el, por lo que necesitará tiempo y espacio para familiarizarse con el. Si la experiencia está rodeada de presiones, gritos y situaciones incómodas para ambas partes, el niño inmediatamente genera un recuerdo negativo con ese alimento y lo rechazará sistemáticamente en las próximas ocasiones.

No hay fórmula "mágica" para que se coman todo lo que yo quiero que coma, es importante aceptar que hay alimentos que le gustarán más que otros y eso está condicionado con la "experiencia" adquirida. Sólo creando una experiencia memorable puedo generar recuerdos agradables con los alimentos y mejorar la experiencia a la hora de comer.

¿Qué recomendaciones puntuales y generales debemos seguir para armar una lonchera saludable?
Una lonchera "saludable" debe incluir alimentos de los 3 grupos de macronutrientes: proteínas de alto valor biológico, carbohidratos complejos ricos en fibra y grasas pollinsaturadas.

¿Es importante que los cuidadores y maestros también se involucren en la labor de alentar a los niños a comer sus meriendas?
Los hábitos alimentarios se inculcan en casa y necesitan ser reforzados en el entorno escolar, así es importante generar un espacio de alianza entre los padres, representantes, educadores y todos aquellos adultos influenciadores.

¿Hay niños por ejemplo que desayunan en casa y luego no se comen la merienda en la escuela o que no quieren desayunar antes de salir de casa. Qué se puede y debe hacer en esos casos?
Es importante estableces los límites y mantenerlos en el tiempo. El niño "debe" iniciar la jornada escolar desayunado, esto no es negociable. Sin obligarlo, es importante generar los espacios posibles para que el desayuno sea una experiencia memorable y placentera, de manera que ocurra sin mayores contratiempos antes de salir de casa o al menos antes de entrar al colegio. En algunas ocasiones las meriendas son "otro" desayuno y eso genera incongruencia en el orden que estamos tratando de inculcar. Una buena manera de "practicar" es compartir un buen desayuno en familia durante los fines de semana y luego "merendar" de manera que se vaya creando el hábito y con congruencia repetir el patrón durante los días de escuela.

¿En tus talleres ofreces ideas de recetas, menús? Es importante la planificación semanal de desayunos y meriendas?
En mis encuentros presenciales abono terreno para que los adultos influenciadores puedan reajustar las velas en el camino hacia la alimentación consciente. Compartimos algunas ideas para empacar la lonchera y recomiendo ampliamente la utilización de un planificador semanal para todas las comidas.

¿Debe prepararse cada día un desayuno distinto a la merienda o puede desayunarse y merendarse lo mismo?
Esta pregunta vale la pena hacérsela a los adultos...¿te gustaría desayunar y merendar todos los días lo mismo? si cada uno se responde, creo que pueden comprender un poco mejor el espíritu de la frase "en la variedad está el gusto".

¿Qué rutinas de higiene y seguridad deben tomarse en cuenta tanto a la hora de preparar el desayuno como de armar las loncheras?
Los 3 pilares de la Lonchera segura son:
Tiempo: Evitando que los alimentos se expongan a temperatura ambiente por más de 2 horas.
Temperatura: Evitando que los alimentos se mantengan en la zona de peligro (15 -50 ) ºC
Higiene: Lavando las manos antes, durante y después de preparar los alimentos
Considerar las normas de higiene y las 5 claves de la Inocuidad que recomienda la OMS:
a. Separe alimentos crudos de cocidos
b. Cocine completamente los alimentos
c. Mantenga los alimentos a temperaturas seguras (< 5ºC ó >60 ºC)
d. Mantenga la limpieza
e. Utilice materias primas y agua de la mejor calidad

Finalmente, Paolini exhortó a los padres a predicar con el ejemplo, pues “es una de las mejores herramientas que tenemos para inculcar hábitos saludables de alimentación a nuestros chicos. En la medida en la que mi relación con los alimentos es equilibrada y la manejo con amabilidad, así aprenderán estos chicos a relacionarse con ellos y encaminarse hacia la alimentación consciente, sin excesos, sin drama, sin extremos poco saludables”.

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