Conoce a qué se le denomina Transtorno de
Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
Nayarit Frontado López.-
Con
muchísima frecuencia escuchamos afirmaciones con absoluta ligereza acerca de la
hiperactividad de algún niño, como si se tratara de una enfermedad efectivamente
diagnosticada y no de una etapa de desarrollo en la que los peques pueden
presentar conductas “enérgicas” siendo algo totalmente normal (incluso un signo
de salud).
Por ello,
acá les dejo una entrevista realizada a la psicóloga venezolana Hilda Hernández,
quien nos habla del TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) y
cómo distinguirlo de un comportamiento temporal enmarcado en una particular
etapa evolutiva del niño.
¿Qué es exactamente el TDAH?
Es un
trastorno que se caracteriza por dificultades para mantener la atención,
hiperactividad e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos, se
inicia en la infancia, y su origen se debe a factores principalmente genéticos
y ambientales.
Es más
frecuente en niños que en niñas (de cada dos niños con TDAH, hay una niña que
presenta el trastorno), se establecen tres subtipos del TDAH, que son: con
predominio del déficit de atención, con predominio de la
impulsividad-hiperactividad y combinado (con síntomas de los dos anteriores).
¿Cómo se diagnostica?
Lo
principal es la entrevista con los padres, quienes deben aportar toda la
información necesaria (desde el embarazo hasta la actualidad), así como las
referencias que puedan dar en el colegio y por supuesto es de gran importancia
la observación que se haga del paciente en la consulta, donde se pueden
determinar ciertos comportamientos a simple vista y aplicar test psicológicos
que sirvan de apoyo para confirmar el diagnóstico.
Debe
existir un trabajo multidisciplinario, donde el psicólogo complemente su labor
con una evaluación neurológica y psicopedagógica, además se debe realizar un
diagnóstico diferencial para verificar
que el niño no este presentando otro trastorno o problema conductual.
¿Qué "síntomas" pueden hacer
presumir a padres, maestros y allegados de que un niño puede tener TDAH?
Los padres
y maestros pueden sospechar de que el niño tenga TDAH cuando observen algunos
indicadores, como:
• Al niño
le cuesta permanecer sentado y cuando lo hace, cambia de postura, mueve los
pies y las manos constantemente.
• Corren o
saltan excesivamente en situaciones inapropiadas, interrumpen o toman cosas que
no deben.
• Hablan y
se mueven en exceso.
• Son
impacientes y les cuesta esperar su turno.
• Se
resisten a la disciplina y no miden las consecuencias de sus actos.
• Suelen
realizar actos que implican peligro.
•
Baja tolerancia a la frustración.
• Tienen
dificultades para mantener la atención en tareas o en el juego.
• No
parecen escuchar cuando se les dirige la palabra.
• Se
distraen con facilidad; suelen dejar lo que están haciendo para atender a
ruidos o hechos triviales.
• Les
cuesta seguir instrucciones u órdenes y no finalizan sus tareas.
• Pierden
con frecuencia los elementos necesarios para sus tareas o actividades (lápices,
cuadernos, juguetes, etc.).
• No
prestan atención a los detalles.
¿Qué diferencias/similitudes pueden señalarse entre conductas propias de la edad y los síntomas del TDAH?
Estos comportamientos
pueden presentarse en la mayoría de los niños; con la diferencia de que en los
niños que no tienen el trastorno, estos síntomas se presentan
circunstancialmente por algún problema o cambio en el área familiar o escolar,
por lo que tienden a disminuir a medida que pasa el tiempo. Por ejemplo; un
niño puede estar distraído o inquieto porque ha presenciado discusiones entre
sus padres, o no obedece porque se encuentra en la etapa de los dos años (lo
cual es normal a esas edad).
Por lo
tanto, al momento de distinguir entre un niño con TDAH y un niño sin TDAH, es
importante tener en cuenta la cantidad e intensidad de los síntomas y su
permanencia en el tiempo y en diferentes situaciones. Es importante considerar
que en los casos de TDAH, los síntomas son:
• Más
intensos de lo que se espera
• Se
manifiestan en más de un lugar (colegio, casa, parque, etc.)
• Suelen
prolongarse por más de seis meses.
¿Cuáles son los tipos de tratamiento?
El
tratamiento no debe ser estándar, sino por el contrario, debe ser
individualizado y adaptado a cada paciente, valorando siempre la intensidad de
los síntomas, el contexto familiar, escolar, y social y otros posibles
trastornos asociados.
El
tratamiento debe ser simultáneamente, a nivel psicológico, psicopedagógico y
farmacológico, este último debe ser incluido solo en casos que lo requieran,
tomando en cuenta la edad del paciente, la gravedad de los síntomas, la
repercusión del trastorno en la vida cotidiana del niño y la preferencia de la
familia.
En estos
casos el rol del psicólogo está dirigido a ofrecer las recomendaciones e
indicaciones necesarias a los padres y maestros, además de proporcionarle la
información necesaria sobre el trastorno para que puedan abordarlo de la mejor
forma, y por otra parte con el trabajo realizado con el niño se busca que
aprenda a controlarse, que identifique sus acciones inapropiadas, que mejore la
forma en que se relaciona con el otro y que mejore su autoestima.
¿Es una condición que se cura o puede afectar
incluso en la adultez?
El
pronóstico depende de diversos elementos, tales como la gravedad de los
síntomas, los trastornos que puedan existir en paralelo con el TDAH, de qué tan
temprano se realice el diagnóstico y de lo adecuado del tratamiento que se
aplique, así como la participación de la familia y personas cercanas.
Se conoce
que más del 80% de los niños que han sido diagnosticados con TDAH en la edad
escolar, continuarán presentando el trastorno en la adolescencia y entre el 30
y el 65% lo presentará también en la vida adulta.
Tomando en
cuenta que los síntomas van cambiando a medida que el niño avanza en edad, por
ejemplo, en la adolescencia pueden aparecer conductas agresivas o desafiantes,
presentar baja autoestima y depresión.
¿Qué factores (genéticos, ambientales, etc.)
están asociados a la aparición de esta patología?
El origen
del TDAH está relacionado con factores genéticos y diversos acontecimientos que
se producen durante el embarazo o en torno al nacimiento del niño, por lo que
se puede afirmar que el TDAH es altamente hereditario y que está más
relacionado con la genética que con el entorno.
Dentro de
los elementos más influyentes se puede mencionar:
• Causa genética: aquellos niños cuyo padre o
madre hayan sufrido TDAH tienen un 75% de probabilidades de padecer este
trastorno.
• Bajo
peso al nacer: multiplica por tres el riesgo de padecer TDAH.
• Que la
madre fume durante el embarazo: multiplica el riesgo por tres.
• Que la
madre beba alcohol: multiplica el riesgo por 2,8.
En segunda
instancia podrían tener cierta responsabilidad los factores psicosociales, por
ejemplo; ambientes de pobreza, mala alimentación, problemas familiares o un
medio escolar desorganizado o muy desestructurado.
¿En qué etapa o momento de la infancia puede
ser diagnosticado el TDAH?
No hay una
edad ideal como tal para diagnosticar el TDAH, pero normalmente lo niños son
referidos al psicólogo cuando inician la escolaridad (6 años), ya que se
evidencian con mayor claridad los síntomas relacionados con la adaptación
escolar y que forman parte del trastorno, además de que en edades inferiores es
difícil determinar si los síntomas son inherentes al trastornos o son propios
de la etapa evolutiva.
¿Qué tipo de "acompañamiento" debe
tener un niño con TDAH de parte de padres, familiares, maestros y
especialistas?
Es
fundamental que tanto padres como maestros se informen sobre el TDAH y trabajen
en conjunto con el especialista, el cual debe ofrecer un tratamiento adecuado y
adaptado al paciente, además de diseñar
las herramientas y recomendaciones para los padres y maestros, quienes a
su vez deben aplicarlas para obtener mayores resultados positivos. Todos deben
mantenerse en un rol activo, colaborador y paciente, con la disposición de
prestar el apoyo y la colaboración al niño.
¿Qué especialista hace el diagnóstico y por
qué?
Los únicos
especialistas que pueden realizar este tipo de diagnóstico son los psiquiatras
de niños y adolescentes, los neurólogos, los pediatras y los psicólogos
clínicos, porque en base a sus estudios tienen el conocimiento y la capacidad
de identificar los síntomas propios del TDAH, y de diferenciarlos de otro tipo
de trastorno.
¿Cómo puede afectar a un niño este trastorno
si no es diagnosticado ni tratado a tiempo?
Lo ideal
es que el TDAH sea diagnosticado a tiempo, de lo contrario el niño podría
presentar fracaso o desmotivación escolar, ansiedad, trastornos de conducta y
dificultades en el desarrollo social y emocional. Además que por desconocimiento de la causa del
problema, el niño podría recibir un trato hostil de sus padres, maestros y
allegados.
La otra cara de la moneda
La
especialista finalmente resaltó que en todos los pacientes con TDAH, tanto
niños como adultos, se deben tomar en cuenta los aspectos positivos, e incluso
ser resaltados en consulta, como ejemplo de algunas de esas virtudes mencionó:
•Al tener
una gran energía, muchos se destacan en el deporte y actividades físicas.
•En
ocasiones se fatigan menos realizando las mismas actividades que otros niños de
su misma edad.
•Pueden
llevar a cabo varias actividades simultáneamente, siempre y cuando se motiven.
•Siempre
suelen estar haciendo algo porque no toleran el aburrimiento.
•Muchos
niños con TDAH presentan un nivel alto de imaginación y fantasía. Al pasar su
pensamiento de un estímulo a otro y su alto grado de fantasía, puede que
realicen conexiones entre temas que a otros no se les ocurre relacionar.
•En
ocasiones presentan una tormenta de ideas constante de manera espontánea y
natural sobre algunos temas que le gustan mucho.
•Suelen
tener facilidad para desarrollar actividades creativas.
Psic. Hilda Hernández
Psicología Clínica Infantojuvenil.
Orientación familiar y social. Evaluación psicológica, diagnóstico y abordaje
psicoterapéutico. Administradora de la cuenta en Instagram
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Correo: psicoinfantilvenezuela@gmail.com

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