Entrada destacada

Entrevista a la reconocida psicóloga infantil española, Laura Perales

"Vivimos en un mundo con exigencias sociales que no permiten criar" Nayarit Frontado López.- Laura Perales Bermejo , ...

domingo, 23 de noviembre de 2014

A invocar la paciencia


 ¡De prisa niños, no hay tiempo!

Mamá Nayarit
@GuiaCriaFeliz

Muchas veces perdemos la paciencia con nuestros hijos por la presión de tener que llegar temprano al trabajo, reunión u otro tipo de compromiso. Andamos siempre a la carrera, el tiempo no nos rinde, tenemos tanto por hacer! Y adivinen ¿quiénes son los más perjudicados con nuestro estilo de vida siempre apresurado? Si pensaste que eras tú mismo(a) te digo que ciertamente, pero a diferencia de los niños, nosotros podemos adaptarnos a estas rutinas con mayor madurez. Ellos en cambio no pueden comprender ni aceptar porqué papá y mamá viven tan ocupados que no se detienen a jugar, hablar, demostrarles afecto, etc.

En medio de una situación similar a la antes descrita, como adultos conscientes debemos suponer que los niños no pueden ir a nuestro ritmo y menos sin ninguna consideración al momento de pedirles que obedezcan: “Carlitos apúrate, muévete, que ya es tarde”, “Ahorita no Isabella, es tarde, nos tenemos que ir”, “Cuento tres y ya estás en la puerta, que es tardísimo”, “Si voy hasta allá a buscarte te voy a traer por los pelos, apúrate”, “deja el juego y sal inmediatamente”. Lo mismo si llega la hora de comer, ducharse o dormir, que por lo general son momentos críticos en casa, ya que los niños están también tan ocupados divirtiéndose que naturalmente les parece injusto hacer caso a estas peticiones (y si es por las malas pues menos!).

Algunas estrategias que podemos utilizar son: avisar con cierta anticipación al niño lo que debemos hacer y por qué o para qué, darle alternativas que puedan ser atrayentes para combinar con la tarea que deban hacer; por ejemplo: “¿Quieres llevar algún juguete a la ducha y jugamos mientras te aseas?”, “¿Te parece si camino al colegio cantamos tus canciones favoritas o contamos historias?”, etc. Lo interesante es que cada uno de nosotros conocemos  a nuestros hijos y podemos probar con aquellas cosas que sepamos disfruten mucho o les gusten, para combinarlo siempre que sea posible con la actividad que poco le agrade pero que lógicamente hay que hacer.    


Y sobre todo, papás/mamás ¡a invocar la paciencia! No es fácil, nadie ha dicho que lo sea. Incluso cada niño tiene su personalidad y actitud, y lo que funciona con uno tal vez no con el otro. Pero lo importante en todo momento es ponernos en sus zapatos, ser creativos, desmontar la supuesta teoría de que los niños son unos manipuladores y caprichosos en potencia, darles la oportunidad de demostrarnos que son receptivos a nuestro amor, respeto y comprensión. La práctica nos hará cada vez mejores en este camino maravilloso de crianza positiva, se los aseguro. Nuestros niños merecen el esfuerzo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario