I
Y hasta cuándo -me pregunto- miraremos el reloj
esperando la hora, el tiempo
de ser valientes
de atrevernos a la paz
y hasta cuándo seguirá el pecado
en nuestros cuerpos
la quietud de la memoria
la indiferencia
y esa forma de mirarnos e ignorarnos al unísono
hasta cuándo atrasaremos
ese instante
el intervalo entre odiarnos o querernos
otra vez.
***
II
Quiero decirte Presente un secreto
una especie de confesión
como cuando uno al cura le cuenta alguna falta
con dolor de corazón
y el propósito de enmienda
quiero decirte Presente esto
que no sé si tú comprendas
esto que hay que decir cuando hay que decirlo
quiero decirte Presente que la otra noche
mientras pensaba justamente en ti
desee un futuro mejor.
***
III
La palabra que busco
cuando miro la montaña sobre el hombre
y el hombre sobre el cielo
la palabra que busco
si recobro el aliento
después de sumergirme un instante
en la tierra
oler las flores
caminar en el aire
con la palabra que busco
en lugares
espacios
rincones
donde lo que busco
es que ella me encuentre.
***
IV
No me alcanzan las entrañas
para los hijos que me pide la vida
como si el verbo se empeñara en dejar descendientes
y este tiempo fuera su cómplice
más transito estas líneas
sobre la imaginación
y le invento parientes
premedito los textos
que una vez se juntaron
con este ejercicio de no callar
he heredado la palabra.
***
V
Exploro rincones del ático
como un deporte que tiene sus reglas
olvido el llanto
no miro atrás
no culpo ni siento culpa
el reloj ha avanzado
hay más polvo en la cochera
telarañas sobre los muebles
exploro sin detenerme
como a vuelo de pájaros
encuentro
y dejo perder otra vez
pero ese espacio donde se quedan mis ojos
de nuevo
me sirve una copa
y platicamos.
***
VI
Este lugar común que es la violencia
el grito
la tragicomedia
el descaro
algunos le han puesto otros nombres
pero es lo mismo que nos devora a diario
este lugar común que somos todos
mordiendo la tierra
mendigando
durmiendo a medias
¡queriéndonos tan poco!
***
VII
Hoy no peino mis cabellos
ni maquillo mi rostro
la cama se me hace incómoda
pero hacemos las paces
pacto con el limbo
dormito un poco
hoy que el descanso tiene aroma de pereza
de inquietud
las horas se me pasan caminando
y no hago nada más que estar
me permito un instante no agradarme
olvido la manera de vivir
soy un trozo
carne y hueso
fundido entre las sábanas
mudo la piel.
***
VIII
Hasta cuándo esperaremos las migajas
cuántas veces el bozal
la papa que no llega
esa bala que encuentra un pecho donde morir
una pierna, una cabeza, un brazo
cuánto tiempo más tardaremos
en abrir los ojos
sin botar ese líquido
que se nos hace guarapo
amargo
en el alma
Hasta cuándo morir
en el intento.
***
IX
Uno más esta noche
decide hacer frente a sus instintos
planifica su condena
-la celestial-
sin estar del todo consciente
busca el arma, la limpia
saborea la victoria en su pensamiento
premedita el acto
con cinismo y convicción
“aquí no hay ley” se repite
como una consagración al crimen
duerme y sueña con eso
amanece
prefiero pensar que se ha olvidado de todo
pero el periódico da cuenta de lo contrario.
***
X
Un suelo que nos mira los pies
que pisamos sin tener claro el rumbo
de césped, charco, playa
y suciedad
el suelo en el que sembramos
recogemos
enterramos
que ha visto el rostro del mendigo
bien de cerca
alguna vez
olvidamos que podemos honrarlo
al ponernos los zapatos del otro.
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