Nayarit Frontado López.-
- Te pones nostálgica, melancólica, sensible o de mal humor (o todas las anteriores) cuando estás en tus días.
- Con frecuencia te das cuenta de lo distinto que son los hombres de las mujeres. Sobre todo cuando tu novio o marido hace eso que tanto odias.
- Tu cartera o bolso tiene algo de botiquín de primeros auxilios, ferretería, peluquería, oficina, dormitorio, quincallería y por su puesto tienda de bebés si tienes chamos.
- Piensas que nunca hay que conformarse con la primera foto, alguna otra de las 30 más que te tomes podría ser la mejor.
- Aunque en todo el día no hayas podido hacer la cama, cinco minutos antes de dormir lo haces (incluyendo doblar las colchas con las que te vas a arropar).
- Haces bolitas con el cabello que se te cae mientras te duchas.
- Siempre terminas dando consejos a cualquiera así no te los pida.
- Estás convencida de que el “sexo fuerte” en el fondo no puede ser el masculino.
- Por más precavida que seas y más listas que hagas, sabes que todo el tiempo olvidas algo.
- Las canciones, los perfumes y hasta el clima te recuerdan ciertas cosas que has vivido en determinado momento de tu vida.
- Tu celular siempre se pierde en tu bolso.
- Conseguir qué ponerte es… Bueno, eso ni hablar!
- Para ti nunca son suficientes los accesorios, bolsos y las pinturas de uña que tengas.
- Sufres para que las cejas te queden idénticas al depilártelas.
- Puedes pasarte un día entero en tertulia con tus amigas.
- Aun cuando eres auténtica imitas algún estilo, hábito o lema de una amiga, vecina o conocida.
- Te suena demasiado familiar “el lunes empiezo la dieta”.
- Desearías que el día tuviera más horas.
- Sientes que salir de compras o ir al salón de belleza es totalmente terapéutico.
- La indecisión es parte de ese gran reto de ser tú.
- Sabes que cuando le pides consejo a tu pareja sobre qué ropa usar su respuesta nunca se basará en esas cosas que tú sí consideras: el color de la prenda, la textura, si te hace ver delgada o esbelta, si combina con tus zapatos o cartera, etc……
- Nunca pasará de moda para ti la alegría de recibir un bonito piropo (aunque siempre respondamos “psss” en lugar de “gracias”).
- Recorres muchas tiendas antes de decidirte a comprar esa blusa que necesitas.
- En las tiendas haces preguntas como “no tiene una(o) de otro color” o “no hay otra(o) como más discreta(o) o con broches en vez de botones” y cosas así por el estilo…
- Empiezas a creer que en realidad esta lista es interminable...

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